Nov 13 2012

Lean – Six Sigma. Diferencias (LSS1)

Lean y Six Sigma son ambos métodos para mejorar los procesos, productos y resultados de una organización.  Realmente es difícil decidir cual de los dos (Lean o Six Sigma) es el mejor sistema para racionalizar los aspectos relacionados con un negocio y eliminar las pérdidas que se generan en su interior. Incluso últimamente se están incorporando con éxito ambas metodologías juntas, ya que es posible complementarlas con gran facilidad.

Ambos métodos se centran en focalizar las diferentes áreas existentes dentro de un modelo de flujo EPR. (Entrada-Proceso-Resultado – IPO).

Lean, centra sus herramientas y métodos en la eficiencia y racionalización de los procesos en si mismos. Generalmente en la industria es usado en los procesos de producción. El principal objetivo es cortar todos aquellos pasos innecesarios y que no crean valor durante la creación del producto o servicio, y asimismo, focaliza todas aquellas acciones que generan valor directamente. La mejor manera de determinar si algo tiene o no valor es considerar si el cliente está dispuesto a pagar por ello o no. Cualquier parte del proceso de generación del producto-servicio o de la producción que no añade valor es simplemente eliminada, dejando solo aquel flujo mejorado y completo de procesos, racionalizados y eficaces que funcionarán de forma suave y eficiente.

Six Sigma, centra sus herramientas y métodos en la calidad, precisión y efectividad de todos aquellos productos-servicios que son el resultado de los procesos. El principal objetivo es eliminar todos aquellos defectos y pérdidas que sobresalen en el resultado final y a lo largo del proceso, por lo que eliminando estos defectos con el objetivo final de aumentar la efectividad y la precisión, también estamos mejorando el rendimiento total de los procesos en si mismos.

Actualmente, a pesar de que estos métodos fueron diseñados para su uso en fabricación, sus practicantes rápidamente descubrieron que Six Sigma sería útil y aplicable en todos los aspectos de un negocio, desde el soporte al cliente, hasta la gestión del servicio de entrega, etc.

En esencia, los sistemas Six Sigma y Lean tienen los mismos objetivos. Ambos buscan eliminar pérdidas y crear un sistema lo más eficiente posible, a pesar de que ambos toman diferentes aproximaciones para conseguir esta meta.

Resumiendo:

Lean: Se centra en mejorar la eficiencia. Con lo que normalmente solemos preguntarnos… ¿Podemos producir en menor tiempo y con menor esfuerzo (mejora en eficiencia), para mantener el mismo nivel de calidad o de precisión?

Six Sigma: Se centra en mejorar la efectividad. La pregunta en este caso seria… ¿Podemos producir con un mayor nivel de calidad o de precisión (mejora en efectividad) empleando el mismo esfuerzo o el mismo tiempo?

¿Cuál de las dos opciones deberíamos elegir ?

Evidentemente dependerá del tipo de proyecto en el que vayamos a trabajar y de cuales son los objetivos deseados o nuestras necesidades, que no dejan de ser los requerimientos del cliente al cual le vendemos nuestros productos o servicios. En principio sería siempre interesante, empezar haciendo mejoras en efectividad (en términos de calidad y precisión). Es posible mejorar tiempo y coste realizando mejoras en eficiencia (en términos de velocidad y esfuerzo), pero siempre teniendo en cuenta de que al mejorar la eficiencia no debemos bajar nuestros parámetros de efectividad (calidad).

Lean-Six Sigma también puede emplearse en ambiente no productivos, aunque habitualmente suele ser un poco más complicado por las dificultades que podemos encontrar en intangibles como por ejemplo en las transacciones, ya que no suele ser fácil medir todo aquello que se mueve a lo largo de un proceso de este tipo.

En resumen un proceso Lean-Six Sigma puede ser aplicado a cualquier proceso que se ajuste a un modelo EPR.

 

 

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