«

»

May 01 2012

Imprimir esta Entrada

Step1 – Selecciona que medir.

Selecciona que medir.

En un mundo ideal nos gustaría empezar a medir completamente equipados. Es importante empezar a trabajar en las mediciones a partir de una completa descripción de lo que los clientes piensan de nosotros (recordemos que los clientes pueden ser internos o externos) o de cómo los clientes evalúan nuestros servicios o productos. De hecho, tu primer objetivo de medición es encontrar aquello que puedas mejorar para satisfacer a tu cliente. Si tu programa de “Voz de Cliente y/o de Requisitos”, (necesario para conocer que esperan los clientes de tus productos o servicios) no es suficientemente sofisticado, aun tenemos opciones de empezar con las mediciones, pero en este caso siempre tendremos algún tipo de riesgo ya que podemos estar haciendo mediciones o gestionando medidas que no tengan éxito al final, o que simplemente no cumplen con los requisitos del cliente.

Hay que empezar seleccionando solo las mejores medidas posibles (no podemos medirlo todo). Esto significa llegar a un equilibrio entre los siguientes elementos:

1) Que es lo que es factible medir para conseguir nuestros objetivos.

2) Que es lo más útil o valioso que represente nuestra meta final.

Si hemos sido capaces de priorizar los Requerimientos o Requisitos de lo que piden nuestros clientes, tendremos entonces un buen punto de arranque para empezar a medir. Podríamos aplicar algunos criterios para seleccionar el tipo de medida ideal en cada caso:

Según su valor o utilidad.

  • Que este unida por su gran compromiso con los requisitos de los clientes.
  • Que alcance una gran precisión en los datos.
  • Que genere un area de preocupación o una oportunidad potencial.
  • Que sirva para compararse con otras organizaciones.
  • Que pueda ser útil en mediciones continuas.

Según su factibilidad o su condición para ser factible:

  • Por una gran disponibilidad de los datos.
  • Por tiempo de entrega requerido.
  • Por el coste de conseguir los datos necesarios.
  • Por su menor o mayor complejidad.
  • Por su resistencia a lo probable o factor miedo.

 

Una vez que tengamos seleccionado lo que medir, deberemos desarrollar y aplicar una definición de como y de que manera medir, para hacerlo siempre de la misma manera. Digamos que será nuestro procedimiento de trabajo para medir esa medida en concreto (la que hemos seleccionado).

 

 

 

Sobre el Autor

Javier Solé (autor)

Enlace permanente a este artículo: http://javiersole.com/?p=1058